lunes, 24 de mayo de 2010

Bicentenario El país que creemos, que esperamos, que necesitamos...



Es necesario que en este bicentenario nos pongamos a pensar un nuevo país. Debemos tomar conciencia de lo que necesitamos y de lo que nos está haciendo daño. Debemos renunciar a lo que nos está llevando a la “autodestrucción” y fomentar los valores para contruir una patria nueva.

Necesitamos un país con justicia, donde se la administre con equidad, sin mirar a quien se la imparte. Todos debemos ser dignos de justicia, no sólo los ricos y poderosos. Todos debemos ser medidos con la misma vara. Todos debemos cumplir con nuestras obligaciones y si faltamos deberíamos pagar por nuestra falla.
Necesitamos un país seguro, donde podamos caminar tranquilos por las ciudades, sentarnos en las veredas, ver jugar a los niños tranquilos en las plazas. Un país sin tantos alambres de púa rodeando los balcones o los jardínes, sin tantos gastos en alarmas o seguridad privada.
Necesitamos un país previcible. Un país donde podamos invertir sin tener miedo a que el proximo partido politico que asuma el gobierno, “me lo quite todo” o “cambie repentinamente las reglas de juego”. Un país de varias ideologías pero con un solo proyecto, con varias miradas pero con un solo ideal.
Necesitamos un país republicano: Debemos recordar y enseñar los valores de la Republica: la periodicidad en los cargos; la publicidad de los actos de gobierno donde no es posible el secreto de Estado; la responsabilidad de politicos y funcionarios públicos; la separación y control entre los poderes; la soberanía de la ley; el ejercicio de la ciudadanía, “quien pone y depone”; la práctica del respeto, y no la intolerancia, con las ideas opuestas; la igualdad ante la ley; la idoneidad como condición de acceso a los cargos públicos.
Necesitamos un país honesto, con personas honradas, politicos de vocación y no eternos empleados del Estado. Que no suban al Congreso o a la gobernación para enriquecerse. Que los ciudadanos no permitamos más el “Roba pero hace”.Que todos hagamos crecer al “Estado” y no usemos millonariamente al “Estado”. Que cada político gane un sueldo importante por su “gran responsabilidad y por abandonar momentáneamente su profesión”. Pero que no asalten mas al Estado, que dejen tranquilas las Reservas, que declaren sus bienes y que nadie se pueda ir del gobierno a su vida normal enriquecido: Nunca más! Que nunca más salgan del gobierno para ir a declarar enriquecimiento ilícito.
Necesitamos un país educado, son ya muchos los años de prueba en la educación Argentina. En los últimos 30 años: ¿Qué fue un acierto en Educación? ¿Cambiar nombres? ¿Sacar números, poner conceptos? ¿Llevar séptimo a la secundaria o bajarlo a la primaria? ¿Estamos improvisando? Que “de una vez por todas” nos dediquemos a educar, primero a los educadores que son los más importantes. Que volvamos la escuela secundaria una experiencia “útil”. Que volvamos a las bibliotecas, a las clases expositivas, al estudio de nuestro idioma, al respeto al maestro. Que los padres hagan trabajar a la escuela y luego la dejen trabajar tranquila.
Necesitamos un país competente. Que explotemos al máximo nuestras potencialidades, respetando nuestro medio ambiente. Que hagamos un nuevo diagnóstico de nuestras riquezas incorporando en esa lista como primer valor al hombre y la mujer argentina.
Necesitamos un país que se autovalore. Necesitamos volver a ser noticia en el mundo pero no por los escandalos políticos, por los piquetes, por la “avivada”. Debemos reconocernos como un pueblo valioso: artistas, deportistas, científicos, emprendedores, politicos de calidad y valiosos. Que nuestras Universidades Públicas vuelvan a ser una reserva intelectual, un potencial extraordinario.
Necesitamos un país que no se venda. Que limitemos la venta de tierras a grandes capitales extranjeros. Que reservemos, utilicemos y cuidemos nuestro espacio vital, nuestro paisaje, nuestros mares, lagos, ríos, montes, bosques y montañas.
Necesitamos un país popular sin populismos. Que el pueblo sea el objetivo de las politicas de Estado y no más el “objeto”. La peor política es la que abusa de los pobres. Solo valen por el voto, porque son muchos, porque necesitan, porque no tienen mucho que perder. Luego de las elecciones los politicos pasean en yates y sus votantes siguen arrastrando el carro de cartones y el carro pesadísimo de la vida en la incertidumbre...
Necesitamos un país unido. ¿Por qué nos hicieron creer que hay dos Argentinas? ¿Por qué nos enfrentaron? Sómos un mismo pueblo, una misma sangre! Nos une una historia, la música, el origen gringo, criollo, mestizo y aborigen. Es más lo que nos une, que lo que nos podría dividir si nos asalta la enfermedad de la ideología.
Necesitamos un país de diálogo. ¿Por qué hay tanto miedo de escuchar al diferente? Suponiendo que nuestro maximo enemigo quiera hablarnos: ¿Por qué no escucharlo? Necesitamos madurar, volver a mirarnos y reconocernos como hermanos dejando atrás la egolatría de las ideas. Debemos mirar a nuestro alrededor y reconocer a millones de jóvenes y adolescentes que, desorientados, no entienden porque los adultos no podemos encontrar un punto de conexión. Que los periodistas, comunicadores y “opinologos” reflexionen un nuevo código de ética profesional y no solamente el derecho de expresión
Necesitamos un país con humildad: basta de pensarnos y creernos los mejores. Hemos perdido decadas creyendonos los mas importantes del mundo. El progreso nos rodea y nos cuestiona en nuestros propias narices, lejos estamos de ser el país que inconcientemente guardamos en nuestro ego argentino.
Necesitamos un país con ciudadanos que trabajen porque el trabajo es dignidad y los subsidios son denigración. Terminemos con una patria parada donde se usan hasta las últimas reservas con la intención de sostener un cuerpo envenenado sin cultura del trabajo, donde el padre no lleva el pan a la mesa, donde una mujer hace colas interminables con sus hijos para cobrar un dinero que se regala. Volvamos al trabajo, donde todos reciban solo lo que consiguen con su esfuerzo. Pero no excluyamos totalmente, siempre existirán personas que no pueden ganarse el dinero por sus propios medios: por enfermedad, discapacidad, vejez, etc...Para ellos trabajemos y demos una parte de nuestra productividad. Nunca más el “subsidio regalo” o “atadura política” y anclado en punteros, nunca más la dádiva.
Necesitamos un país con campo, tolerante, que perdone, que se autoevalúe, libre de chantajes, un país franco y noble, sereno, progresista
Necesitamos un país creyente, donde se respete la voz de los pastores. Es urgente volver a los valores: la familia, la religión, el trabajo, el sentido patriotico... Un país donde la fe nos anime a seguir en los momentos dificiles. Nadie puede vivir sin fe. Como dice Ernesto Sábato hablando de los valores de “antes”: “...nunca reparé en este tiempo como en aquella frase: DIOS PROVEERÁ. El modo de ser de entonces, el desinterés , la serenidad de sus modales, indudablemente reposaba en la honda confianza que tenían en la vida...”1
Necesitamos una Nación:madura, conciente de sus límites y de sus riquezas, dialoguista. Necesitamos un país unido por las redes culturales del pueblo. Debemos recuperar ese tejido social que tantos años costó a nuestros abuelos y bisabuelos. Debemos volver a las fuentes, a lo que nos hizo crecer, a lo que nos dió la oportunidad de ser un país grande. Necesitamos volver a creer y no renunciar a los ideales por mas dificil que sea la realidad que hoy nos toca vivir.

Hno. German Ceferino Diaz
germansdb@hotmail.com

1 SABATO, Ernesto. “La resistencia” Emecé 2006.- pagina 47.-

jueves, 3 de abril de 2008

EL PROBLEMA DEL CAMPO

Creer que ganó, un riesgo para el poder
Por Joaquín Morales Solá Para LA NACION
Jueves 3 de abril de 2008 Publicado en la Edición impresa
El paro agropecuario se levantó no como consecuencia del acto peronista del martes en Plaza de Mayo, sino a pesar de ese acto. La movilización del justicialismo estuvo, más bien, a punto de arruinar el intenso trabajo interno de disuasión que venían haciendo los dirigentes agropecuarios desde anteayer. El Gobierno cometería otro grave error si valorara la suspensión de la medida de fuerza dispuesta ayer como una victoria propia o si considerara a los productores rurales un ejército vencido. La precisión de la mirada, la selección de las palabras y la prudencia de los actos serán elementos cruciales en los próximos días para resolver, o no, el conflicto más largo que hayan protagonizado los sectores del campo. Los productores y sus dirigentes se han encontrado, por primera vez en muchas décadas, con un amplio apoyo social, aun cuando gran parte de la sociedad comenzaba a sentir las consecuencias de la escasez y el de- sabastecimiento. Precisamente, el temor a perder ese respaldo social si seguían vacías las góndolas y las carnicerías es lo que llevó a los dirigentes rurales a abrir una tregua de un mes. Un eventual cambio en el humor social era, en efecto, una posibilidad cierta si se profundizaban las carencias colectivas. El presidente de la Sociedad Rural, Luciano Miguens, anticipó el mismo lunes, pocas horas después del más conciliador de los discursos presidenciales, que se dedicaría exclusivamente en las 48 horas siguientes a calmar los espíritus de los campesinos y a buscar una pausa en el conflicto. Es lo que él y sus pares de las otras organizaciones rurales lograron ayer. Pero antes, el martes, la Presidenta calificó a todos los dirigentes agropecuarios de golpistas. El Gobierno parece a veces flagelado por sus propias deducciones. El paro agropecuario -y su criticable metodología de cortar las rutas- fue siempre una decisión que rebasó a los dirigentes del sector después de los primeros dos días de protesta. Creer que esa huelga fue una decisión de unos pocos, tomada mientras fumaban habanos en elegantes salones, significa una visión conspirativa sin ningún lazo con la realidad. No se puede explicar de otra manera que se haya vinculado a este paro con un lockout de hace 32 años. Muchos de los productores que pararon o que estaban en las rutas ni siquiera habían nacido entonces.
* * * El problema vuelve, en definitiva, al lugar de donde nunca debió salir: una mesa de negociación entre los funcionarios de un gobierno legítimamente elegido y los dirigentes de un sector decisivo de la economía, también legítimamente elegidos por los afiliados de sus organizaciones. La solución, vale la pena recordarlo, nunca saldrá de un diálogo enfurecido y distante entre la Plaza de Mayo y Gualeguaychú. Es hora ya de que la Argentina abandone el estado de asamblea, porque frente a la multitud, sea cual fuere su extracción, no importa resolver el problema, sino conformar a un público sediento de agresiones. La primera conclusión a la que debe llegar el Gobierno es que se equivocó en la forma y en el fondo. La propia Presidenta aseguró en uno de sus discursos que el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, había llamado a las entidades agropecuarias el 12 de marzo para discutir el aumento sideral de las retenciones, y su conversión en un gravamen móvil, decidido el 11 de marzo. ¿Por qué ese llamado no se hizo el 10 de marzo, para evitar que los dirigentes se enteraran por los diarios? ¿Por qué los dirigentes rurales fueron segregados de la convocatoria al Salón Blanco de la Casa Rosada, el lunes último, cuando fueron invitados dirigentes empresariales del sector bancario e industrial? ¿Acaso se han convertido en enemigos definitivos que no merecen ni un gesto de cordialidad? Toda negociación de pacificación necesita de un clima previo propicio para la pacificación. Es la condición de cualquier negociación. El del lunes fue el discurso más dialoguista de la Presidenta, pero sus actos iban en el sentido contrario. Hay algo más condicionante del diálogo. Es la historia. El trigo y la carne han pasado a ser las actuales estrellas del firmamento oficial en detrimento de la soja, considerada por funcionarios oficiales una "plaga". El problema es que ya en otros tiempos hubo embestidas oficiales contra la carne, contra el trigo o contra la leche. El Gobierno parece perseguir, simplemente, al sector agropecuario que es más rentable. O lo convierte en inviable, como pasa ahora con la leche, o le vacía los bolsillos, como sucede con la soja. Un plan para resolver todos esos conflictos no se diseñará en asambleas, ya sean peronistas o ruralistas. El conflicto deja también a algunos funcionarios heridos. Los dos primeros son el ministro de Economía, Martín Lousteau, y el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. Lousteau fue criticado en reserva por muchos funcionarios y legisladores por su estrategia de anunciar primero las medidas sobre las retenciones y convocar luego a la negociación; subrayó siempre que lo que había resuelto no sería cambiado nunca. ¿Qué negociación podía abrirse en tales condiciones? Moreno colmó la paciencia de lecheros, ganaderos, horticultores, sojeros y campesino de cualquier condición. Entre los productores encontró también uno de los pocos límites con los que se topó en su vida de jactancias. El alarde de una supuesta victoria oficial no sólo sería un error político, sino también un pavoneo sin justificaciones. A lo largo del enfrentamiento con el campo, el Gobierno sacrificó inmensos caudales de simpatía popular en las encuestas y perdió torrentes de prestigio internacional. La permanente exhibición de dirigentes oficialistas como Luis D Elía y Hugo Moyano liderando fuerzas de choque en la Capital y en las rutas será un precio político muy caro que la administración irá pagando en interminables cuotas. Por encima de lo que dice y hace en público, el Gobierno no ignora que el proceso del conflicto le agrietó seriamente la adhesión en los propios bloques oficialistas del Congreso y que debió recurrir a una rígida cuerda para sujetar en la disciplina a muchos gobernadores kirchneristas. No pudo con todos. El Gobierno tenía, en última instancia, los mismos límites que reconocían los dirigentes agropecuarios, aunque esos límites hayan sido de otra naturaleza. Alguno de los dos tenía que dar un paso hacia la distensión. Correspondía que no fuera el Gobierno el que lo diera, sino los dirigentes sectoriales. Así fue. Pero eso no es una victoria, sino la simple construcción de un umbral nuevo, de otro comienzo.

miércoles, 18 de julio de 2007

¿EN QUÉ REPÚBLICA VIVIMOS?


Un presidente que define, aplaude, defiende y postula un candidato es poco serio. No convence alguien que avanza en pos de construir a costas de un pueblo empobrecido con cincuenta años de promesas de justicia social. En Argentina la suerte política es verdaderamente eso; una suerte. En política pueden pasar varias cosas, y todas ellas por etapas. Por ejemplo: un pueblo puede pasar de la corrupción a la austeridad, de allí al enriquecimiento, un período de estabilidad y talvez una vuelta al relaje. En Argentina es llamativo hace casi un siglo pasamos de una corrupción refinada a otra mas desfachatada, luego a una encubierta, otra con malos, sucios y feos; otra con feligreses de casco y blasón. Así la historia de la política Argentina tiene dos capitulos. Uno de los proceres y heroes estilo San Martín y Belgrano. Otro de los villanos y mounstrosos que no hace falta resaltar nombres. En la Argentina queda algo por hacer: cambiar o cambiar. Libertad, libros, etica, convicciones, seriedad, trabajo, dedicación y responsabilidad son algunos de las distintas esencias que podrían combinar un cambio tan largamente esperado. GERMAN DIAZ

viernes, 15 de junio de 2007

VIDEO GAMES O EL INTENTO POR ENTENDER


Sobre el libro “Escenas de la vida posmoderna”
Capitulo: abundancia y pobreza.
Tema: video games

Las máquinas son un infinito, cada tanto termina un ciclo y recomienza otro básicamente igual pero, al mismo tiempo, caracterizado por variaciones. Como un infinito periódico, hipnotizan e inducen a que se persiga un limite inalcanzable después del cual el jugador vencería a la maquina.
Los locales de video games, incluso los mas lujosos que combinan kitsch y climas East Side neoyorkino con escaleras de lata y mamparas de metal desplegado. Mucho más que la mecánica de los juegos, el “efecto tugurio” marca la presencia de una subcultura cuyos miembros valoran logros que el resto de la sociedad no considera tanto: por ejemplo, ganarle a la máquina, lo cual quiere decir no vencer a alguien teóricamente igual sino a algo realmente diferente; por ejemplo ganar sin obtener otra recompensa que la simbólica.
El efecto tugurio tiene que ver también con la presencia minoritaria de mujeres. Entran algunas siguiendo a sus novios; otras, las vocacionales, por lo general están frente a las pantallas de juegos geométricos, que son menos sorprendentes en la proliferación de sonidos pero imponen dificultades mas intelectuales.
Las maquinas están mas allá de lo todo lo dicho, en verdad son un ensamblaje de elementos de temporalidades diferentes: las palancas y los botones de control pertenecen a la era de la mecánica; las pantallas, a la de la digitalización de imágenes y sonidos. La combinación de esas dos tecnologías produce un híbrido más incongruente que el teclado de buen diseño de una computadora barata.
Muchos de los juegos operan sobre las dificultades que produce esta heterogeneidad: ¿Cuánto puedo acelerar mis reflejos corporales para lograr vencer la velocidad de los chips? ¿Qué nivel de dificultad admite no mi previsión abstracta sino mi capacidad física de transformarla en acciones que aparezcan en pantalla?
Los malos jugadores no intentan responder a esta pregunta. Estos malos jugadores son arrebatados por la velocidad de la maquina y creen que la velocidad del reflejo físico podrá alguna vez compensar la aceleración visual. Trabajan contra el tiempo. El buen jugador en cambio trabaja con el tiempo: es solo lo suficientemente rápido, no más rápido de lo suficiente. Los malos jugadores van contra la lógica del juego que no reside solo en la aceleración física sino en una teoría del encuentro, entre la aceleración de los movimientos y la traducción de los reflejos en decisiones que aplacen el final.
Existen maquinas que simulan una mala película y sus controles imitan pistolas o rifles. Aunque su tecnología sea más sofisticada, conceptualmente son la prehistoria del video game. El realismo de las imágenes producidas por estos juegos es banal e increíble.
Están también las maquinas que simulan la conducción de un auto en carretera o en pista. Diría que son las maquinas infantiles por excelencia. Didácticas con leves cambios de programación podrían incorporarse a la escuela para enseñar a conducir respetando señales, acelerando como se debe en las curvas y evitando a los bólidos que en cualquier momento se tiran sobre uno.
Las maquinas clásica (llamemos clásicas a las pac man producen sus propios héroes) son las mas originales. Ellas ponen de manifiesto la lógica de variación y repetición que la ley del juego. Y también subrayan que el secreto está en un límite nítido entre ciclos de peripecias y vacío de sentido narrativo.
Los signos que evocan personajes oposiciones, jerarquías, enemigos y ayudantes prueban que se puede tener un sistema de personajes sin tener historia. No se necesita recordar la unidad anterior para pasar a la siguiente. Tema sin narración, tema en estado primitivo antes de la peripecia, de los desvíos de las líneas secundarias. Entonces: tema y significantes. En el medio, repeticiones organizadas en ciclos que exigen una performance cuya verdad no está en el enfrentamiento de personajes sino en el duelo entre jugador y maquina.
El video game propone la ilusión de que las acciones podrán alguna vez modificar el infinito periódico que la maquina lleva inscripto y que presenta, ante el jugador potencial en la primera pantalla del juego, donde sus alternativas se repiten indefinidamente.

lunes, 4 de junio de 2007

GLOBALIZACIÓN VERSUS SOLIDARIDAD



GLOBALIZACIÓN
Síntesis del profesor GERMAN C. DIAZ desde el libro de
Gregorio Iriarte

El mito de la globalización
El 18 % de la población mundial controla el 80 % de los recursos y riquezas del planeta.

El capitalismo globalizado no es algo nuevo::::RECORDAR el capitalismo internacional y las poderosas multinacionales.

La globalización en realidad está íntimamente relacionada con el PROGESIVO debilitamiento del ESTADO DE BIENESTAR.

LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS LO FAVORECEN

Los protagonistas de la globalización son los GRANDES PAISES INDUSTRIALIZADOS.


GLOBALIZACIÓN ----SIGNIFICA ----------expansión mundial


CARACTERÍSTICAS DE LA GLOBALIZACIÓN

Desarrollo de las nuevas tecnologías
Trasnacionalización de grandes bloques y mercados
Valoración de la ciencia aplicada
La problemática ecológica
La soberanía va perdiendo peso
Existe una cultura de lo efímero

Alternativas…
v La conciencia de universalidad
v Democratización a nivel universal
v Puede convertirse en preservación del medio
v Control del narcotráfico
v Lucha contra el analfabetismo
v Control de blanqueo de dinero sucio

HACIA UNA NUEVA HISTORIA

Algunos vieron este fenómeno como fin de la historia
Pero…

El sujeto social en emergencia SON LOS POBRES y dentro de los pobres…. LA MUJER



“HEMOS PASADO DE UN FUNDAMENETALISMO DE ESTADO A UN FUNDAMENTALISMO DE MERCADO”

Michael Camdessus

UNA MIRADA CRÍTICA A NUESTRO MUNDO

No creemos en ningún desarrollo auténtico y humano ignorando normas de CARÁCTER MORAL
SI NO HAY ETICA EL DESARROLLO SERÁ SALVAJE

El desarrollo económico no puede ir separado del desarrollo humano

Ø La técnica sea humanizada por la ética
Ø La ética debe estar siempre en autonomía con respecto a la ciencia

1. EL DESARROLLO NO PUEDE LIMITARSE A LA ACUMULACIÓN DE RIQUEZAS

2. LA PLITICA ES EL CONJUNTO DE PROPUESTAS Y ACTIVIDADES ORDENADAS AL BIEN COMÚN DE LA SOCIEDAD


ANTROPOLOGÍA DE TIPO REDUCCIONISTA

Sistema jerarquizado de valores
Visión economicista
Exclusivamente material y tecnológico
El desarrollo no está solo en los objetos sino en las personas

LA ETICA CRISTIANA

Es el de considerar siempre a la persona como centro y fin nunca como medio o como elemento marginal, por lo tanto el valor de la persona constituye el ORIGEN Y OBJETIVO también de la actividad económica

La DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA


TODO SER HUMANO POR EL MISMO HECHO DE SERLO GOZA DE UNA DIGNIDAD INALIENABLE

EN EL HOMBRE ESTA LA PRESENCIA DIVINA
EL AMOR SE DEBE EXPRESAR A TODOS ESPECIALMENTE A LOS MÁS HUMILDES, AL EXTRAÑO, AL EXTRANJERO
JESUS NOS DIJO AMEN A SUS ENEMIGOS


La marginación, la exclusión y la pobreza
Contradicen radicalmente la dignidad de las personas.

EL MODELO NEOLIBERAL EXCLUYE

EL DESTINO UNIVERSAL DE LOS BIENES

Los bienes creados deben llegar a todos en forma equitativa

Todos tienen derecho a tomar de la riqueza ajena lo necesario para si

Los bienes de este mundo están originalmente destinados a todos.

El fin de una economía humana no es el lucro

Una economía justa esta orientada a la satisfacción de las necesidades humanas lejos de los falsos criterios consumistas

El lucro excesivo es una manipulación de las necesidades ajenas

Esto conduce al individualismo


DEBEMOS UNIR ECONOMÍA Y SOLIDARIDAD

A veces se tpe3sentan como antagónicas o irreconciliables.

Los organismos internacionales deberían promover una sociedad más equitativa en el mundo

La globalización debería tener como centralidad a la persona

La persona debería estar en el fundamento de todo proyecto social

Se debería construir la globalización sin dejar a nadie al margen

La globalización debe ir unida a la solidaridad.

Bajo un verdadero concepto de democracia

Propugnar una globalización humanizante, democrática, popular, solidaria y ética

Debemos crear redes de solidaridad
A través de los MCS, redes ecuménicas, de redefensa, de bancos populares, de agrupaciones de mujeres,

LA NUEVA SOCIEDAD

Primacía de la vida
Primacía de la persona sobre todo poder
Primacía de la ética sobre la técnica
Primacía del el trabajo por sobre el capital
Primacía de la justicia sobre el orden.

domingo, 3 de junio de 2007

LA SOLEDAD EN BLOG


SOLEDAD EN “BLOG”

La soledad de tantos “solos” en salas de chat. Diálogos vacuos del “hola estoy aburrido, hay alguien para hablar” o “busco conocernos” La soledad del que busca estar solo porque no quiere compartir vida, solo matar el tiempo, ese que sobra después de acomodar las horas en función de las ocupaciones personales y deseos individuales. La soledad de los box de un ciber en pleno centro, en un bar o en un kiosco. Salas de luces de neón, violetas y amarillas, un escondite personal para cada navegante. Un escape a la nueva fiebre de sábado por la noche. La soledad de la nueva comunicación, la soledad de los tiempos del díalogo entrecortado y anarquía de la síntesis, del “no disponible” o “al teléfono”. La soledad del “pero no quiero compromisos”.Tiempos de realidad virtual, de soledad del tiempo libre. El tiempo de abundancia de solteros de treinta y cuarenta buscando nuevas experiencias, nuevas vivencias. Tiempo de solos que viven con muchos, pero cada cual solitario en su “blog” o contando su historia en “you tube”. Tiempos del cada uno con su mp3 o su celular matando el tiempo, aprovechando la espera, escribiendo mensajes para olvidar que está solo. De los mensajes cortos “tb?”, de los mensajes abreviados o guardados.
Una soledad inédita para la historia, paradójica en los tiempos de la comunicación. Hombres mas comunicados que nunca, encimados en apretados departamentos o amontonados en discotecas y recitales. Físicamente cercanos en monoambientes diminutos, unos escuchando los ruidos de los otros, pero solitarios sin querer reconocer que están solos. Hasta las acciones más intimas se han vuelto un accionar en solitariedad. No recuerdo ningún concepto sociológico ni filosófico que explique una soledad tan profunda, tan ontológica, tan triste como la que vivimos. Es cierto que Sartre experimenta que la soledad es condición humana, pero no registró en él una determinación tan pragmática como la que vivimos, la soledad egoísta, individual, disconforme con casi todo, insaciable. No pudo imaginarse, no alcanzó a conocer.
La soledad tapada caminando en un laberinto, escondido en un shopping, hurgando libros sin interés en una librería gigante. Provocando la búsqueda de imágenes en “google”, sin saber para que. Estar conectados sin contacto real: “te invito a ver mi blog”, nueva visita de red, husmeando la vida privada sin siquiera conocer verdaderamente al protagonista. Ni se hablan, ni se conocen, no se saludan pero chatean y se visitan en sus “blog”. Comparten los retratos instantáneos de una vida digital que es efímera. Una pagina para compartir, fotos subidas instantáneamente que son historia del presente pero se esfuman en pocos días. Ya no aparecen, las pierdo, ni sé donde están, en que archivo. Historia fugaz de un flash y mirar como salimos y buscar otra pose y volver a mirar. La vida queda en una imagen y quiero encontrarme en la web. “No me busques en mi casa, estoy en la red”.
En el comienzo de esta era, surgía una canción con esta letra: “Un cadáver conectado a Internet…pasado mañana es ayer…la enfermedad del corazón tan mortal tan eterna tiñe de amargura la aventura del yo…La soledad es la ecuación de la vida moderna.”[1]
Soledad de red, buscame en ella, allí estoy conectado todo el día. “No puedo, salí a comer”. Estar solos es mucho mas triste que quedarse solos, no siempre quedarse solo es desesperante, podemos estar preparados para caminar solos por la calle pero no por la vida. Hoy significa mucho no tener con quien comer, porque no llegamos a tiempo. El tiempo, la red, la fiebre del no sé que hacer con tanto trabajo. Los hijos en lo de la abuela o en la guardería, o en algún lugar esperando el tiempo. Los abuelos en una sala ordenados y perfumados listos para recibir la cena de las siete de la tarde y esperar otros ocho días para que venga alguien de visita.
No es un tiempo perdido el trabajo, los negocios, las reuniones importantes, las planificaciones, los encuentros y congresos. El tiempo importante vale oro. El tiempo del sentarse a mirar el cielo o el río, o a jugar con los hijos o a escuchar a papá con sus historias de los años que fueron. El tiempo no alcanza, la soledad puede, vence, busca, aprisiona. La soledad de este tiempo no reconoce lugar, estamos pasando por muchos. No hay un espacio definido, es soledad ambulatoria. No hay casas vacías, hay gente vacía. No hay rincones oscuros, hay oscuridad del corazón. No tenemos tiempo, no seguimos el ritmo del corazón, latimos con velocidad de banda ancha, un mundo nuevo fascinante de un clic. Solo sentir que demora la pagina trae tensiones. “¿Qué pasa que anda lento esto?”, “acelerador de Internet”, “navega mas rápido”, “DSL ya sin perdidas de tiempo”. Rápido Internet, rápida la vida. Insoportable pérdida del tiempo y desesperada búsqueda de ocupación del tiempo. Y El Principito le dijo: “si yo dispusiera de 53 minutos caminaría suavemente hasta la fuente”[2] ¿Dónde está la fuente? Estamos muy, muy sedientos. Vamos ya, ahora, naveguemos al corazón.
Hno. German Diaz
germansdb@hotmail.com

[1] PAEZ, Fito “La vida moderna” en “Enemigos íntimos”
[2] SAINT EXUPERY, Antoine. “El Principito”

lunes, 7 de mayo de 2007

LIMITES ILIMITADOS

Los límites. ¿Quien no los necesita? Apenas queremos construir una casa y ya demarcamos límites o decimos: "Este va a ser mi espacio, mi lugar". Se necesitan límites para todo.
En la vida espiritual tambien hay límites. No puedo dedicarme solo a ella. Tengo que hacer otras cosas. Si no lo hago puedo padecer esa falta de límites. En la vida intelectual, pregunten a un filosofo o escritor si puede estar todo el día pensando o escribiendo. Primero tiene que observar, vivir, escuchar...Si no lo hace sus escritos, sus pensamientos serán realmente aburridos, enfermos. Un deportista necesita límites, si solamente práctica el deporte en algún momento decaerá su atención hacia su pasión, se extenuará. No podemos estar sin límites. Es casi parte de nuestra condición de hombres, de seres humanos. No quise tocar el tema moral para que no se piense que esto es un sermón. Pero, somos muy inteligentes y podemos entenderlo sin más.